¿Es bueno humanizar a nuestras mascotas?

¿Es bueno humanizar a nuestras mascotas?

De un tiempo a esta parte se ha puesto muy de moda humanizar a las mascotas, en especial a perros y gatos, tal es el punto que hoy nadie se extraña cuando una pareja llama hijo a su mascota. 

Sin embargo lo que ha primera vista puede parecer beneficioso para el animal en cuestión, puede resultar nocivo para su organismo y su “psique”.

Antropomorfismo animal o por qué no es bueno humanizar a las mascotas

El ser humano tiene como “costumbre” atribuir cualidades humanas a seres u objetos que, realmente no las tienen, a esto se le conoce como antropomorfismo y se da también con plantas y objetos inanimados. 

Se han registrado casos de antropomorfismo desde hace más de 40 mil años. La causa nace del deseo humano por entender el comportamiento animal, y los pocos recursos de los que disponemos para hacerlo. 

El antropomorfismo se vuelve un problema cuando tratamos a los animales de la misma manera que haríamos con una persona sin pararnos a pensar si realmente es lo mejor para él, ya te adelantamos que en muchos casos no solo no lo és, si no que puede resultar perjudicial. 

Un ejemplo muy común es celebrar el cumpleaños de la mascota. Si, puedes comprar un nuevo juguete y pasar más tiempo con él ese día (Te aseguramos que lo agradecerá) Pero no tiene sentido darle comida humana, por ejemplo un pastel, ni siquiera más comida para perros de la habitual porque podría sentarle mal a su sistema digestivo. 

De la misma manera que no sacarías a tu mejor amigo al parque con una correa, tampoco debes tratar al animal como si de un familiar o colega se tratara. Para el animal resulta dañino un trato excesivamente humano, de la misma manera que un trato animal no resultaría bueno para ti. 

Consecuencias de la humanización en nuestras mascotas

Para entender un poco mejor porque no debemos caer en la humanización de nuestras mascotas vamos a detallar algunos problemas que pueden surgir en los animales que la viven: 

Alimentación incorrecta: Lo más habitual es dar comida de humano, la cual no es la que un animal necesita. Otro error común es “premiar” demasiado a menudo. Seguro que conoces las “golosinas para mascotas” Son alimentos que le damos como recompensa a una buena acción (Ideales para educarlos) y como capricho ocasional para variar su dieta. No tienen nada de malo siempre que las administremos con cabeza, si por el contrario damos demasiados de estos caprichos estaremos llevando a nuestra mascota al sobrepeso.

Vitaminosis: También es habitual dar vitaminas a nuestras mascotas para un correcto crecimiento, igual que se hace con los niños o las mujeres embarazadas. Lo cual es un error, solo debemos dar vitaminas en caso de que lo recete un veterinario y siempre serán las específicas que él nos aconseje, de lo contrario podría aparecer una vitaminosis. 

Intoxicación: Y este es un problema muy serio: Pintar las uñas a los animales, utilizar productos destinados al cabello humano o administrar medicamentos de persona puede causar síntomas de intoxicación en las mascotas. A simple vista podemos no darnos cuenta ya que pueden ir de más leves a más intensos, pero estarán ahí, los veamos o no.

Miedo excesivo y problemas de conducta: Cuando siempre llevamos al animal en brazos o en un carrito estamos creando un exceso de protección que causa un miedo excesivo en el animal, el día que salga a pasear por su propio pie sufrirá de ansiedad, miedo y estrés intenso al entrar en contacto con otras personas y animales. Dejar que el perro se apropie del sofá o una parte de la habitación como si fuera su territorio ocasionará graves problemas de conducta, podemos vivir serios problemas el día que decidamos poner solución.  

¿Qué podemos hacer para prevenir la humanización de las mascotas o el antropomorfismo animal? 

Evita los comportamientos puramente humanos: El animal no necesita salir en carrito, tampoco precisa ropa, puede usarla en días excesivamente fríos pero no como algo general. 

Aliméntalo con comida para animales: o da los restos de tu comida que realmente pueda comer. Por ejemplo los huesos de la carne. Evita alimentos humanizados como son las legumbres, los cereales o el arroz. 

Es muy importante prevenir este comportamiento en los niños:

Ellos aun no entienden bien la realidad y puede caer en el antropomorfismo sin darse cuenta, explicar de forma clara, sencilla y amorosa la diferencia entre una mascota y una persona será suficiente para prevenirlo en la mayoría de casos. 

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